Fuente: Jesús Encinar
En el 2004, cuando la construcción estaba en pleno boom, el sector inmobiliario pidió al gobierno que no interviniese en el mercado de la vivienda al que calificaban de un sector fuerte y sólido. De haberse tomado medidas entonces, tal vez una parte del ajuste actual podría haberse evitado.
Después de años de crecimiento desmedido de los precios y una construcción de viviendas por encima de las necesidades de nuestra sociedad, ahora el sector se muestra preocupado ante la negativa del gobierno a influir en el ajuste inmobiliario y critican a Solbes por su negativa a acudir al rescate.
Es algo típico de las inversiones arriesgadas. Cuando las cosas van bien los inversores no quieren ser molestados ni regulados, justifican su éxito por lo acertado de su estrategia y su inteligencia. Cuando las cosas van mal piden ayudas y responsabilidades al gobierno, como si sus desgracias fuesen consecuencia de un terremoto externo a sus propias decisiones. Quizá es síntoma de algo más extendido en nuestra sociedad, queremos las recompensas sin las responsabilidades.
El Estado no puede andar al rescate de los empresarios ni inversores. Si alguien toma una decisión de riesgo financiero y esa decisión le sale mal, es importante que la pérdida caiga únicamente sobre el inversor y no sobre el conjunto de la sociedad. Si no ¿qué incentivo tiene la persona cuidadosa para evitar las inversiones arriesgadas o que no entiende?
Es importante para el funcionamiento de los mercados financieros que el ciudadano de a pie sea consciente que corre riesgos. Es imposible para las arcas públicas salvar a los inversores de sus propios errores a la búsqueda de una rentabilidad mayor. Cada uno tenemos que ser cuidadosos por nuestra cuenta. Por ejemplo, si tienes tu dinero en un banco y ese banco quiebra, el fondo de garantía te garantiza únicamente hasta 20.000 euros. Si tienes 100.000 euros ahorrados no es sensato tenerlos todos en una sola cuenta porque si ese banco quiebra, sólo recuperarás 20.000 euros. Mejor ponlo en varios bancos. Pero lo que es aún mayor riesgo es poner todo tu dinero en una institución que pague los tipos de interés más altos sin pensar más allá. Si miras las rentabilidades de muchas instituciones financieras verás que tienen una correlación positiva con su índice de mora. Si dan los tipos de interés más altos ¿no será porque les cuesta más conseguir el dinero porque los demás bancos no se lo prestan?
Es una verdadera lástima cuando pequeños inversores pierden su dinero por invertir a la búsqueda de mayores rentabilidades, pero no es papel del Estado acudir a rescatarlos. No hay una alta rentabilidad segura sin un riesgo asociado. Es así de simple.